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No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad.
  • Nunca se puede dictar en el corazón de alguien.

  • La luna que te ilumina me confesó un secreto: me contó que me querías y me dijo que te amara.

  • No hagas que te abran la puerta del corazón si sólo vas de paso.

  • Regálale tu ausencia a quién no supo valorar tu presencia y recuerda que quién mucho se ausenta pronto deja de hacer falta.

  • Un hombre sincero no te mentirá, un hombre inteligente no te perderá y un hombre de verdad no te decepcionará.

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MULBERRY STREET

miércoles, 13 de febrero de 2013
José María Fonollosa

Dicen que arrodillarse es humillante.

Que es esta posición la del vencido,
del sumiso, del vil, del que renuncia
a la última esperanza de salvarse.

Que estar arrodillado en una calle,
en un templo o salón, afrenta incluso
a aquel que lo contempla y no lo impide.

Como afrenta una bomba que no estalla
a quien confiaba actuara su explosivo.

Sí. Es innoble actitud arrodillarse
delante de otro ser, cuando el sujeto
es pasivo. Mas no si éste es activo.

Porque hay una excepción en que es victoria,
gozo y satisfacción esta postura:
cuando el sexo la exige ansiosamente.

Entonces es divino arrodillarse.

ELOGIO DE LO IRREPARABLE

miércoles, 25 de julio de 2012
Félix Grande


Sé involuntaria. Sé febril. Olvida
sobre la cama hasta tu propio idioma.
No pidas. No preguntes. Arrebata y exige.
Sé una perra. Sé una alimaña.

Resuella busca abrasa brama gime.
Atérrate, mete la mano en el abismo.
Remueve tu deseo como una herida fresca.
Piensa o musita o grita «¡Venganza!»

Sé una perdida, mi amor, una perdida.
En el amor no existe
lo verdadero sin lo irreparable.

MASTÚRBATE

miércoles, 6 de junio de 2012
Irene Gruss

Mastúrbate 
úntate cada pezón con miel 
y baja el mentón, la lengua 
saben dulces, toca 
circularmente cada punta morada, agrietada o lisa 
y luego acaricia el vientre, el ombligo, 
haz cine o literatura 
con la mente pero no olvides los pezones, 
la miel, el dedo circular 
hazlo frente al televisor mientras te ríes 
y te humillas: mastúrbate, abandona, 
cuida el clítoris como a la piel de un niño, 
escucha el viento que suena detrás 
de la ventana cerrada, guarda tu jugo 
a escondidas del mundo 
y mastúrbate, que tus piernas 
comiencen a abrirse y cerrarse 
que tu murmullo sea un gemido ronco, 
grito agudo en el aire, en el hueco que 
píde penetración, contacto, 
habla despacio 
hazlo en silencio pero gime 
aúlla 
murmura aunque sea el goce 
el rozarse de tu pelo en la almohada 
en la alfombra en la nuca, 
mastúrbate, 
hasta que las rodillas tiemblen 
hasta que caigan 
lágrimas y suena esta vez 
no un viento sino un timbre 
y otro, regular la campanilla, 
recién entonces 
dilátate como en el parto 
lubrica tu vagina, el tubo que 
sigue llamando, levántalo, bájalo 
introdúcelo 
y escucha ahora su voz, 
lejana, ajena, 
y cierra tus ojos, su boca 
tan adentro. 

TRATANDOSE DE USTED

miércoles, 14 de diciembre de 2011
María Rosal


Y qué puede importarnos
que los dioses estén de vacaciones,
que bailen casquivanos
en ferias y verbenas,
si luego llegas tú
y levantas mi falda
y hurgas en mi carne.

Muro contra la soledad
son estos versos
que sientes en la boca
como un fusil amable.
Cómplice tu mirada,
sólo te pido, en fin:
perdóname este asalto,
abuso de confianza,
para conmigo misma.

AMADO

miércoles, 2 de marzo de 2011
Carmen Matute


Fui agarrándome de ti,
de tus ojos,
campanarios llenos de palomas,
y tu pecho
encendido como un lucero sólo.

Caminé desesperada
en los senderos
trazados por tus venas
y me así
a tus riñones
y testículos,
a tus orejas
y tu lengua.

Golosa
bebí con gratitud
láudano en tu boca
y me detuve
por siglos en tu sexo:
lo exploré
con soles diminutos
nacidos en las puntas de mis dedos
y cárdenos frutos mancillados.

Copié tu mirada,
doblé tu risa,
y lúbrica mordí
tu agonía con los dientes.