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No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad.
  • Nunca se puede dictar en el corazón de alguien.

  • La luna que te ilumina me confesó un secreto: me contó que me querías y me dijo que te amara.

  • No hagas que te abran la puerta del corazón si sólo vas de paso.

  • Regálale tu ausencia a quién no supo valorar tu presencia y recuerda que quién mucho se ausenta pronto deja de hacer falta.

  • Un hombre sincero no te mentirá, un hombre inteligente no te perderá y un hombre de verdad no te decepcionará.

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ESE OTRO SER

miércoles, 20 de junio de 2012
Teresa Aburto Uribe


Cierro los ojos, lentamente,
y me sumerjo en un letargo sin tiempo,
silencioso, distante, lejano...
cierro los ojos y me encuentro
con el ser que está en mi interior
lleno de miedos, de preguntas,
lleno de dolores y de angustias,
ese ser que se siente abatido,
que a veces no razona.
Lo observo y con imperante voz
lo invito a que viajemos juntos
por esta vía sin final preciso,
que me ayude a sentirme segura,
que no me hunda con sus miedos,
que no me lleve al abismo.
cierro los ojos y observo,
el camino del retorno no está tan lejos,
yo no quiero transitarlo,
y ese otro ser que está en mí
me seduce, con gestos de dolor
me invita a recorrerlo una vez más.
Ese otro ser no puede estar en mí,
una vez lo despedí de mi interior,
lo condené a la muerte.
Abro los ojos y descubro que soñé,
que solo soy yo, que no hay nadie más,
que ese otro ser soy yo misma,
solo que decidida a no retornar.

MIENTRAS YO TE BESABA

miércoles, 30 de mayo de 2012
Antonio Gala

Mientras yo te besaba
te dormiste en mis brazos.
No lo olvidaré nunca.
Asomaban tus dientes
entre los labios:
fríos, distantes, otros.
Ya te habías ido.
Debajo de mi cuerpo seguía el tuyo,
y tu boca debajo de mi boca.
Pero tu navegabas
por mares silenciosos en los que yo no estaba.
Inmóvil y en silencio
nadabas alejándote
acaso para siempre....
Te abandoné en la orilla de tu sueños.
Con mi carne aún caliente
volví a mi sitio:
también yo mío ya, distante, otro.
Recuperé el disfraz sobre la arena.
"Adiós", te dije,
y entré en mi propio sueño,
mi propio sueño,
en el que tú no habitas.

DÍPTICO DE LA ESPERA

miércoles, 22 de febrero de 2012
Antonio María Flórez

I
Soñaba
        Él:
                   miraba
a la puerta del Sol
esperando su llegada.
Y como ella
                     no venía:
                                       soñaba.
II
Despertaba
        Ella:
                     soñaba
                                       en su cama
que él miraba
a la Puerta del Sol
esperando
                          su llegada
Y como no iba:             
                                       despertaba.

LO MÁS NATURAL

miércoles, 26 de enero de 2011
Amado Nervo

Me dejaste -como ibas de pasada-
lo más inmaterial que es tu mirada.

Yo te dejé -como iba tan de prisa-
lo más inmaterial, que es mi sonrisa.

Pero entre tu mirada y mi risueño
rostro quedó flotando el mismo sueño.

EL REGALO

miércoles, 2 de septiembre de 2009
Karla Beatríz

Soñaba con la aureola de tus senos
dos o tres lenguetazos a mi dedo índice
y jugueteaba con tu pezón.

Ni la sal de tu sudor me supo

Tus muslos pegados a mis oidos
por cada beso, rasguñas,
oprimes y sueltas la almohada.

Ojos divagantes,
al parecer...
te di una pequeña muerte.

POBRE EL SUEÑO

miércoles, 12 de agosto de 2009
Anónimo

Cuerpo imán
como el insomnio
sólo a veces vencido
Aprenderé a vivir
con intervalos
el sueño es pobre
ante la eternidad
La noche atraída
por férreo espejo
desangrado
en la entraña
del ansía
siempre oscura

MUJER REHEN

miércoles, 15 de julio de 2009
Mario Benedetti

La mujer de aquél sueño era un rehén
al menos era suya mientras él
no la vendiera al despertar
y no iba a venderla nunca nunca

La mujer de aquél sueño era de sueño
y sus soñados pechos eran
insoportables de tan bellos
su pubis de deseo era soñado
y soñados los labios en custodia
de la lengua dulcísima y soñada

La mujer de aquél sueño era un rehén
al menos era suya mientras él
no la vendira al despertar
y no iba a venderla nunca nunca

Pero de pronto el nunca se acabó
y cuando abrió los ojos ya no estaba