468x60

No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad.
  • Nunca se puede dictar en el corazón de alguien.

  • La luna que te ilumina me confesó un secreto: me contó que me querías y me dijo que te amara.

  • No hagas que te abran la puerta del corazón si sólo vas de paso.

  • Regálale tu ausencia a quién no supo valorar tu presencia y recuerda que quién mucho se ausenta pronto deja de hacer falta.

  • Un hombre sincero no te mentirá, un hombre inteligente no te perderá y un hombre de verdad no te decepcionará.

Mostrando las entradas con la etiqueta te amé. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta te amé. Mostrar todas las entradas

YO LA AMÉ

miércoles, 23 de mayo de 2012
Alexandr Pushkin

Yo la amé,
y ese amor tal vez,
está en mi alma todavía, quema mi pecho.
Pero confundirla más, no quiero.
Que no le traiga pena este amor mío.
Yo la amé. Sin esperanza, con locura.
Sin voz, por los celos consumido;
la amé, sin engaño, con ternura,
tanto, que ojalá lo quiera Dios,
y que otro, amor le tenga como el mío.

PERFUME

miércoles, 15 de febrero de 2012
Delmar Meira


Vuelvo a tenerte, amor,
como si nunca
te me hubieras ido.

Tus manos me recorren
el rostro suavemente,
y te oigo la voz en un
                 susurro
que me roza el oído.

Vuelvo a tenerte
y pienso en el perfume
que de nuevo me hiere
aunque el jazmín no exista.


POCIMA

miércoles, 5 de enero de 2011
Isolda Dosamantes

Ayer cuando mis fantasías andaban por tus brazos
por dónde se vive otra esperanza,
en el lugar de los colores,
en el mismo sitió donde un cristo
en su cruz de la pasión abrió los ojos
y eche a correr de niña
por muchos corredores de museo 
con olor a incienso y muete,
allá donde me vi en un escenario
danzando cual gacela por el aire,
en el lugar en que platico con mi abuela
mientras me mira con ternura
y da su mano.
Allí donde alguna vez un ángel me abrazó
y volé con él entre la torre del convento San Fransisco 
y por la calle del Vecino
hasta la habitación del hombre del hombre al que yo amaba,
en el lugar preciso de los sueños
escuché un viento rondando las paredes,
un vaso estrellarse contra el suelo
y desperté paralizada,
con ese cosquilleo que te agarrota
cuando abres los ojos y no puedes moverte
porque dicen en mi pueblo
que el muerto se te encima.
Ayer me aprisionó
con tal fueza que abrí los brazos
con elesfuerzo de un camello al levantarse
yo creo que tardé horas en hacerlo
porque ahora
esta mañana del otoño
mi cuerpo se encuentra adolorido
los brazos son trapos que apenas y se mueven
cansados por sus sueños.